Tuit es la forma recomendada en español para referirnos a las publicaciones o actualizaciones de estado enviadas a través de la plataforma de microblogging Twitter. Es desaconsejable el uso de la palabra en inglés tweet, de la cual tuit es una adaptación fonética a nuestra lengua.
Asimismo, tweet podría traducirse al español como ‘trino’, ‘pío’ o ‘gorjeo’. De hecho, en algunos países se ha optado por denominar los tuits como trinos, vertiendo por completo la palabra al español sin perder su significado original en el camino.
Así, por ejemplo, cuando escribimos:
- Te he enviado un tweet, ¿lo has visto?
- Vi el tweet que hiciste; me pareció muy interesante.
- La artista borró el tweet cuando se dio cuenta de su error.
Lo aconsejable sería, en cambio, optar por escribir:
- Te he enviado un tuit, ¿lo has visto?
- Vi el tuit que hiciste; me pareció muy interesante.
- La artista borró el tuit cuando se dio cuenta de su error.
Tuitear, retuit, retuitear
Estas mismas dudas pueden surgir con palabras relacionadas como retweet o retuit, to tweet o tuitear, to retweet o retuitear, en cuyo caso lo recomendable es optar siempre por la grafía adaptada al español: retuit, tuitear, retuitear. Asimismo, también es incorrecto referirse a un tuit como un twitter. Twitter, por su parte, como nombre de marca, debe escribirse siempre con mayúscula inicial, respetando la grafía del inglés.

Soy catedrático de Literatura Española en la Universidad de Granada, ciudad en la que nací en 1968.
Hice el bachillerato de Ciencias; a los catorce años es difícil tener una orientación definida. En Preu me pregunté: “¿qué hago yo aquí, si a mí lo que me gusta es la literatura?”, y me pasé a Letras. En segundo de carrera la vocación se afirmó con la conciencia clara de que solo podía dedicarme a la investigación y a la docencia en Literatura. Pero mi preferencia estaba, no por la Contemporánea, sino por la literatura de los Siglos de Oro. Ya estaba iniciando la tesina sobre los cancioneros de Amberes de Jorge de Montemayor, cuando asistí al curso de José-Carlos Mainer sobre la “Edad de Plata”. Aquello removió mi fondo de lecturas juveniles, y pude verlas a una nueva luz. Cambié a Montemayor por Pérez de Ayala, y fui adentrándome en esa época fascinante: el “fin de siglo” y los treinta primeros años del XX.
No abandoné la literatura de los Siglos de Oro; en la docencia siempre me he dedicado a esta época con verdadera pasión. En los más de cuarenta años que llevo en las aulas, siempre he asumido la docencia de los siglos XVI y XVII, con preferencia, este último. No hay nada, en mi profesión, comparable a tratar con detenimiento sobre el Quijote. Para mis colegas soy un investigador en Contemporánea; para mis alumnos, un profesor de Renacimiento y, sobre todo, de Barroco.

Deja una respuesta