Cómo se escribe ¿Nostalgia o Nostaljia?
Es normal confundirse en la escritura de ciertas palabras, en concreto cuando no se tiene claro si usar la ‘g’ o la ‘j’, pues suenan igual cuando seguidas de las vocales e,i. En este artículo analizaremos un caso dentro de esta problemática, mostrándote cómo se escribe nostalgia o nostaljia, que son palabras homófonas, esto es, que suenan igual pero se escriben diferente.
Algunos ejemplos de dudas en la escritura de palabras en relación con la confusión del uso de la ‘g’ y la ‘j’ son proteger o protejer, recoger o recojer, exige o exije, y dige o dije. Te indicaremos enseguida cómo escribir correctamente entre nostalgia o nostaljia.
El uso de la palabra ‘nostaljia‘ es incorrecto dado que no existe en españolal no ser reconocida por el Diccionario de la Real Academia Española (RAE).
La forma correcta de escribir es “nostalgia”, que significa:
- Pena o tristeza originada por echar de menos su casa o país, así como sus amigos.
Ejemplo: Cuando vio el plato de paella tuvo nostalgia de su casa después de tantos viviendo fuera.
Ejemplo: Después de pasar por aquella calle le invadió un sentimiento de nostalgia, al recordar todos aquellos años jugando con sus amigos. - Pena que causa recordar el pasado o personas ligadas al pasado.
Ejemplo: Siento nostalgia al ver mis fotos de niño.
De forma de que puedas mejorar tu vocabulario, te mostramos los sinónimos de nostalgia, aun cuando algunos de ellos puedan presentar leves diferencias de significado según el contexto de la frase:
- Añoranza
- Soledad
- Pena
- Pesadumbre
- Melancolía
- Tristeza
¿Cómo se escribe nostalgia en otros idiomas?
La palabra nostalgia se traduce en otros idiomas de la siguiene forma:
- Cómo se dice nostalgia en Francés: nostalgie
- Cómo se dice nostalgia en Inglés: longing, homesick
- Cómo se dice nostalgia en Portugués: nostalgia
- Cómo se dice nostalgia en Alemán: sehnen
- Cómo se dice nostalgia en Italiano: nostalgia
Comentarios ortográficos adicionales
En castellano se utilizan consonantes que a veces pueden utilizar un mismo fonema. Este es el caso de “g” y “j”, cuya pronunciación se reduce a una “j” que induce a confusión para personas que no estén acostumbradas a escribir cierto tipo de palabras o simplemente duden por lo mencionado anteriormente.
Para que no le venga la duda de nuevo, en las siguientes líneas le mostramos un consejo que le ayudará a aclararse: en el caso de palabras terminadas en –gio, -gia o -gía (con acento) siempre es escriben con “g” a excepción de las siguientes: apoplejía, lejía, crujía, herejía, bujía y tejía.
La regla anterior puede aplicarse por tanto a “nostalgia”, siendo “nostaljia” una forma incorrecta de redactar dicha palabra. Se deben evitar estas equivocaciones para escribir de una forma más profesional.

Soy catedrático de Literatura Española en la Universidad de Granada, ciudad en la que nací en 1968.
Hice el bachillerato de Ciencias; a los catorce años es difícil tener una orientación definida. En Preu me pregunté: “¿qué hago yo aquí, si a mí lo que me gusta es la literatura?”, y me pasé a Letras. En segundo de carrera la vocación se afirmó con la conciencia clara de que solo podía dedicarme a la investigación y a la docencia en Literatura. Pero mi preferencia estaba, no por la Contemporánea, sino por la literatura de los Siglos de Oro. Ya estaba iniciando la tesina sobre los cancioneros de Amberes de Jorge de Montemayor, cuando asistí al curso de José-Carlos Mainer sobre la “Edad de Plata”. Aquello removió mi fondo de lecturas juveniles, y pude verlas a una nueva luz. Cambié a Montemayor por Pérez de Ayala, y fui adentrándome en esa época fascinante: el “fin de siglo” y los treinta primeros años del XX.
No abandoné la literatura de los Siglos de Oro; en la docencia siempre me he dedicado a esta época con verdadera pasión. En los más de cuarenta años que llevo en las aulas, siempre he asumido la docencia de los siglos XVI y XVII, con preferencia, este último. No hay nada, en mi profesión, comparable a tratar con detenimiento sobre el Quijote. Para mis colegas soy un investigador en Contemporánea; para mis alumnos, un profesor de Renacimiento y, sobre todo, de Barroco.

Deja una respuesta