Cómo se escribe ¿Aséptico o Ascético?
Más de alguna vez nos ha pasado que queremos expresar una idea o concepto, sea en el lenguaje hablado o escrito, y tenemos más de una opción en nuestra mente, al haber visto por ahí más de algún término posible. Esta inseguridad puede llevarnos a utilizar mal las palabras, y en el caso de la escritura, a cometer errores ortográficos. En este artículo veremos un caso de esto al mostrarte cómo se escribe: aséptico o ascético.
Algunos ejemplos de dudas de escritura en relación a palabras similares entre sí son concientizar o concienciar, eruptar o eructar, asequible o accesible y redundante o rebundante, entre otros casos. Pon atención porque te mostramos cuál es la diferencia entre aséptico y ascético.
Aséptico
Si buscamos el término ‘aséptico‘ en la Real Academia Española (RAE) veremos que se define de 2 formas. La primera es ‘perteneciente o relativa a la asepsia’. La asepsia, por su parte, se define como la ausencia de gérmenes que puedan transmitir una infección, por lo que está claro que aséptico es un adjetivo que se aplica a objetos que estén libres de agentes patógenos o infecciosos, para ser utilizados en procedimientos médicos, pudiendo equivaler a decir ‘esterilizado’. Ejemplo:
- Este material es aséptico, por lo que puede utilizarse en cirugía.
- Guantes asépticos.
Por otra parte, el término ‘aséptico’ también puede definirse como algo que carece de emoción, pasión o sentimiento. Ejemplos:
- Un juez aséptico, que parece no tener empatía por las víctimas.
Ascético
El término ascético también está registrado en la RAE, y su definición básica es ‘relativo al asceta, ascetismo o a la ascética’. Ahora bien, ¿qué significa ascética o ascetismo? Pues bien, se define ascetismo como una filosofía o doctrina religiosa que busca prescindir de los placeres mundanos o materiales como norma de conducta.
Siendo así, ascético será un adjetivo que se le dará a alguien que practica el ascetismo y por ende renuncia a muchas necesidades fisiológicas y se abstiene de muchas cosas y conductas, habiendo muchos exponentes de una vida ascética en el islamismo, budismo y catolicismo; en este último caso manifestado con penitencias, oración y reclusión por parte de algunos monjes y monjas de ciertas órdenes religiosas.
En el Occidente, las primeras manifestaciones de la ascética aparecieron en la Antigua Grecia, si bien en el Lejano Oriente ya había estado presente varios siglos antes, estando, en el caso del Budismo, el ascetismo relacionado con una introspección hacia el sufrimiento para así librarse de él a partir de la sucesión del nirvana.
Para que comprendas mejor su significado, te mostramos a continuación los principales sinónimos de ascético:
- Puro
- Sencillo
- Místico
- Misántropo
- Sobrio
- Austero
Cómo se dice ascético en otros idiomas
El término ‘ascético’ se traduce de la siguiente forma en otras lenguas:
- Cómo se dice ascético en inglés: ascetic
- Cómo se dice ascético en francés: ascétique
- Cómo se dice ascético en italiano: ascetico
- Cómo se dice ascético en portugués: ascético
- Cómo se dice ascético en catalán: ascètic
Cómo se dice aséptico
Por otra parte, también te podrá ser útil conocer cómo se traduce aséptico en otros idiomas, para que te expreses con más vocabulario:
- Cómo se dice aséptico en inglés: aseptic
- Cómo se dice aséptico en francés: aseptique
- Cómo se dice aséptico en italiano: asettico
- Cómo se dice aséptico en portugués: asséptico
- Cómo se dice aséptico en catalán: asèptic
Esperamos te haya quedado clara la diferencia entre aséptico (“esterilizado”) y ascético (“sencillo”), esperando que no te produzca más confusión el uso de ambas en el español.

Soy catedrático de Literatura Española en la Universidad de Granada, ciudad en la que nací en 1968.
Hice el bachillerato de Ciencias; a los catorce años es difícil tener una orientación definida. En Preu me pregunté: “¿qué hago yo aquí, si a mí lo que me gusta es la literatura?”, y me pasé a Letras. En segundo de carrera la vocación se afirmó con la conciencia clara de que solo podía dedicarme a la investigación y a la docencia en Literatura. Pero mi preferencia estaba, no por la Contemporánea, sino por la literatura de los Siglos de Oro. Ya estaba iniciando la tesina sobre los cancioneros de Amberes de Jorge de Montemayor, cuando asistí al curso de José-Carlos Mainer sobre la “Edad de Plata”. Aquello removió mi fondo de lecturas juveniles, y pude verlas a una nueva luz. Cambié a Montemayor por Pérez de Ayala, y fui adentrándome en esa época fascinante: el “fin de siglo” y los treinta primeros años del XX.
No abandoné la literatura de los Siglos de Oro; en la docencia siempre me he dedicado a esta época con verdadera pasión. En los más de cuarenta años que llevo en las aulas, siempre he asumido la docencia de los siglos XVI y XVII, con preferencia, este último. No hay nada, en mi profesión, comparable a tratar con detenimiento sobre el Quijote. Para mis colegas soy un investigador en Contemporánea; para mis alumnos, un profesor de Renacimiento y, sobre todo, de Barroco.

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